
La palabra escrita volvió a ser un acto colectivo de memoria y resistencia. Del 28 de abril al 2 de mayo de 2025, más de 46 mil voces en todo Jalisco se unieron para conmemorar el nacimiento de Rosario Castellanos, una de las figuras más poderosas de la literatura mexicana y pionera del feminismo en nuestro país. La lectura pública de su novela Balún Canán, organizada por la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), se convirtió no solo en un homenaje, sino en una reafirmación de su legado frente a la violencia, el olvido y el poder.
El corazón del evento fue la Explanada de Rectoría de la Universidad de Guadalajara, donde el pasado 23 de abril —Día Mundial del Libro— más de 500 personas prestaron sus voces para leer en voz alta la historia de Balún Canán, mientras otras tantas escuchaban, exploraban la exhibición editorial o participaban en las actividades de FIL Niños. Como cierre simbólico, se proyectó Los adioses, película basada en la vida de Castellanos, en el Cineforo de la Cineteca FICG.
Una lectura que se multiplica

Pero la lectura no se quedó en la capital jalisciense. Se expandió como eco. En una estrategia que la FIL denomina «lecturas espejo», se sumaron 176 planteles del Sistema de Educación Media Superior (SEMS) de la UDG, la Biblioteca Pública del Estado Juan José Arreola y 18 municipios de Jalisco. Participaron estudiantes, docentes, trabajadores administrativos y ciudadanos en general, alcanzando una cifra histórica: 45,575 lectores conectados por una misma voz narrativa y una misma causa literaria.
Este maratón de lectura en voz alta es una tradición que la FIL sostiene desde 2002, año con año, cada 23 de abril. Entre los autores leídos se encuentran Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Mary Shelley, José Saramago, Elena Garro y recientemente José Agustín. Esta vez fue el turno de Rosario Castellanos, con Balún Canán, una novela que explora las tensiones coloniales, el racismo, la injusticia y la emancipación femenina en el contexto del México profundo.
Libros, autores y resistencia

La zona de exhibición y venta fue una fiesta literaria en sí misma, con la participación de sellos editoriales independientes y de gran tradición: Ediciones Arlequín, El Viaje, Fondo de Cultura Económica, Grupo Planeta, Librería Carlos Fuentes, Gandhi, Ítaca, Penguin Random House, así como la revista Luvina y el Salón del Cómic + Novela Gráfica de la FIL. La diversidad editorial fue una muestra tangible de la vitalidad del ecosistema del libro en Jalisco.
El evento fue posible gracias a la colaboración de instituciones culturales y medios como Canal 44, Radio Universidad de Guadalajara, Grupo Promomedios Radio, Milenio, Sistema Jalisciense de Radio y Televisión, así como Café La Flor de Córdoba, Coca-Cola, el Sistema Universitario de Bibliotecas y el Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias.
Leer para no olvidar
En tiempos donde el discurso de odio y el vaciamiento del lenguaje amenazan la vida democrática, leer a Rosario Castellanos es un gesto de rehumanización. Su literatura —profundamente ética, crítica y poética— es hoy más necesaria que nunca. Que miles de voces hayan pronunciado sus palabras en voz alta no es solo un homenaje, es un acto de resistencia cultural. Y, como Castellanos misma escribió:
“Las palabras no son inocentes. Las palabras construyen el mundo”.
